sábado, 20 de abril de 2013

¿Es muy difícil ser mamá?

Tener un blog para publicar algo una o dos veces al año no tiene joda, pero me veo justificada de publicar algo después de tanto tiempo por dos motivos: primero, hace dos semanas fui mamá por primera vez y me parece un acontecimiento digno de ser publicado, y segundo, siento una necesidad imperiosa de hablar con alguien sobre como me siento, y no encuentro en mi vida la persona adecuada. Si bien mi pareja está atravesando conmigo esta etapa tan maravillosa y a la vez difícil, creo que las vivencias son diferentes. Y en cuanto a mis amistades, soy la primera en ser mamá y no estoy segura de que me vayan a entender o les vaya a interesar escuchar lo que tengo para decir, de modo que prefiero descargarme acá, donde nadie tiene la obligación de leerme, y yo puedo descargarme en paz.

Resulta que esto de ser madre no es nada fácil. Hoy se cumplen dos semanas de que lo tuve a Luca (bebé hermoso y súper bueno), y si bien al principio me sentía muy incapaz de hacer frente a todo lo nuevo que requería esta nuevo rol de madre, a medida que fueron pasando los días y yo me fui recuperando de la operación (me hicieron una cesárea), comencé a sentirme mejor y más capaz. Pero la sensación no duró mucho, y apenas volví a casa con bebé y marinovio a cuestas, me asaltaron un montón de miedos y preocupaciones. Verlo a Luca en su cunita, tan indefenso y tan dependiente de mi... simplemente me da pánico. tengo miedo de no poder darle todo lo que necesita, de no poder protegerlo. Tengo miedo de que le pase algo. Eso, sumado a la falta de sueño y al hecho de que en dos semanas tengo que volver a trabajar y dejarlo, con menos de un mes de edad, al cuidado de alguien que todavía no decidí si va a ser mi mamá, mi cuñada o quien, me tiene mal, muy mal.

Para terminar de llenar el cartón, me veo tan fuera de esquema respecto a lo que era mi vida antes y a lo que será de ahora en más, que no sé muy bien como sobrellevar las cosas. Ninguna de mis amigas tiene hijos, lo cual ya me genera una sensación automática de exclusión del grupo (que no es real, está en mi cabeza, casi seguro). A su vez, la falta de tiempo para hacer "mis cosas" y la atención casi exclusiva que tengo que brindarle al bebé me generan una ambivalencia que me da mucha culpa. Por un lado, la bronca de no tener tiempo de nada, apenas si para bañarme pero ya no para mis manualidades, o para leer o estudiar; por otro lado, la culpa por ser tan egoísta ¿Como negarle algo a esta criaturita hermosa que llevé dentro mio durante nueve meses y que es lo más hermoso que tengo?

Supongo que no soy ni la primera ni la última mamá que siente esto, y mi consuelo diario es "millones de mujeres en la historia de la humanidad lo hicieron, yo también puedo". Es un mantra que me repito una y otra vez, pero que me gustaría que deje de ser necesario de repetir.

¿Hasta cuando me sentiré así? ¿Alguien me puede decir si esta sensación de temor  por el bienestar de esta personita alguna vez desaparece? ¿Cuando voy a empezar a sentirme "la mamá de" y dejar de esperar que vengan a buscarlo sus "dueños"? (si, todavía no caemos, ninguno de los dos padres).

En fin...nadie dijo que iba a ser fácil, pero todavía me pregunto cómo hay mujeres que repiten esto de la maternidad una y otra vez. Es demasiado abrumador. O yo soy muy débil...